| Hushé
es una pequeña aldea de aproximadamente 800 habitantes, que
se encuentra situada a 3100 metros de altitud y es el último
asentamiento humano de un valle que forma el río Hushé.
Este valle forma parte de una región conocida como Baltistán
que a su vez pertenece a la provincia llamada “Zonas del Norte”
(Northern Areas) de la República Islámica de Pakistán,
que limita con China y Cachemira.
Esta provincia se anexionó
a Pakistán, después de la guerra que este país
mantuvo con la India por la región de Cachemira de 1947-1949.
Hushé se asienta a poca distancia del mítico glaciar
del Baltoro, y de alguna de las catorce montañas que en la
tierra superan los 8000 metros. Queda localizada en una pequeña
colina rodeada de cumbres y picos, concretamente a los pies del
Masherbrum, que se hace visible desde aquí, en todo su esplendor.
Se considera, por tanto, punto de partida para maravillosos paseos
y duros trekking, que permiten observar la inmensidad de semejante
espacio natural.
Hushé se presenta como
un paraíso en lo natural, pero miserable en lo humano, es
decir que es un lugar en el que la belleza y la dureza van de la
mano. La pobreza es tan evidente que basta un simple paseo por sus
calles para darse cuenta del grado de necesidad en las que sobreviven
hacinadas las familias.
El urbanismo de la población
sigue la tónica de las aldeas de paso, las casas se han construido
respetando una calle principal, y alrededor de ella se hacinan y
entrelazan estrechos callejones que distan entre sí un metro
convirtiéndose así en largos e interminables pasillos.
Las viviendas son frágiles de pequeñas dimensiones,
de madera y adobe, sin apenas aberturas para recibir la luz exterior,
sin ventilación y sin chimeneas, de tal forma que la acumulación
de humos provoca problemas en la vista. En espacios muy pequeños
conviven familias muy numerosas, ya que cada familia suele tener
seis o siete hijos y además conviven con los abuelos.
Sus medios de vida son fundamentalmente
la agricultura, algo de ganadería y el trabajo de los hombres
como porteadores. La producción agrícola se limita
a trigo, patatas y guisantes, utilizados como alimento, pero resultan
insuficientes para alimentarse debidamente durante el largo y duro
invierno que soportan.
Durante la época de trekking
y expediciones, unos 80 hombres de Hushé trabajan como porteadores,
transportando 25 o 30 kilos por encima de 5000 metros y durante
ocho horas cada día.
El 45% de la población
tiene menos de 15 años, siendo la esperanza de vida de 60
años.
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